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Pago por banco y banca abierta en las apuestas

Updated octubre 2026
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9 min de lectura 12 visitas Redacción trustlyapuestas.com

Usuario autorizando un pago por banco desde la app de su entidad para depositar en una apuesta

En una charla reciente con un compañero del sector, le expliqué el pago por banco como «una transferencia con esteroides regulatorios», y creo que la imagen se entendió mejor que cualquier definición técnica. En medios de pago para apuestas y banca abierta sigo topándome con la misma confusión: mucha gente cree que el pago por banco es simplemente una transferencia con otro nombre, y en realidad es una infraestructura completamente distinta, construida sobre una normativa europea que obligó a los bancos a abrir la puerta a terceros. Vamos a desmenuzarlo sin tecnicismos innecesarios, porque entender esta pieza ayuda a entender casi todo lo demás sobre cómo se mueve el dinero en el juego online regulado.

Qué es el pago por banco

El pago por banco, o «pay by bank» en la terminología que usa el propio sector, es un método que permite pagar directamente desde la cuenta corriente del usuario hacia el comercio o el operador, sin que intervenga una red de tarjetas ni un monedero digital intermedio. La diferencia frente a la transferencia SEPA tradicional que todos conocemos está en la velocidad y en la garantía: mientras una transferencia normal puede tardar horas en liquidarse entre entidades distintas, el pago por banco usa acuerdos técnicos directos y sistemas de confirmación en tiempo real para que el comercio sepa, casi al instante, que el dinero va a llegar.

Vale la pena aclarar algo que incluso dentro del sector se explica mal a menudo. Alexandre Gonthier, fundador y consejero delegado de Trustly, lo puso en su sitio en una entrevista reciente: «pago por banco es un término demasiado general […] lo que realmente queremos decir es pagos basados o habilitados en banca abierta sobre los rieles bancarios» (traducción del inglés), según recoge la entrevista publicada por PYMNTS. Es una matización importante: «pago por banco» describe la experiencia que ve el usuario, mientras que la banca abierta es la tecnología concreta que hace posible esa experiencia por debajo.

Para el usuario de a pie, esta distinción no cambia gran cosa en el momento de pagar –ves un botón, seleccionas tu banco, confirmas–, pero sí importa para entender qué proveedor responde ante qué problema. Si algo falla en la confirmación del pago, el responsable técnico suele ser el proveedor de banca abierta, como Trustly; si el problema es con la cuenta de juego, la identidad o el saldo disponible para retirar, el responsable es el operador de apuestas. Separar mentalmente estas dos capas ayuda a saber a quién reclamar cuando algo no sale como se esperaba.

Cómo interviene la banca abierta

La banca abierta, u «open banking», es el marco regulatorio europeo que obliga a los bancos a exponer interfaces de programación, las llamadas API, para que proveedores autorizados puedan iniciar pagos o consultar información de cuentas con el consentimiento expreso del usuario. Ese marco se conoce como PSD2, la segunda directiva de servicios de pago, en vigor en toda la Unión Europea desde noviembre de 2018, y sin ella un proveedor como Trustly simplemente no podría conectarse de forma legal y segura a la cuenta bancaria de nadie.

El crecimiento de este modelo en España no ha sido lineal ni inmediato, pero sí sostenido: la banca abierta española crece en torno a un 40 por ciento interanual desde que la normativa entró en vigor, según el análisis de inbestme sobre la situación real del open banking y la PSD2 en España. Ese ritmo de crecimiento explica por qué cada vez es más habitual encontrar el pago por banco como opción en comercios digitales de todo tipo, aunque en el sector concreto de las apuestas con licencia española su presencia siga siendo reducida frente a otros métodos más asentados.

A escala global, la magnitud del modelo es considerable: Trustly ha superado los 120 millones de usuarios, con cerca de 100.000 millones de dólares de volumen anual procesado y unos 12.000 bancos conectados en más de 30 mercados, según el comunicado de prensa de la propia compañía. Son cifras que sitúan a la banca abierta como algo mucho más grande que una moda pasajera, aunque conviene no confundir el peso global del modelo con su penetración concreta en el mercado español de apuestas, que es bastante más modesta.

El mecanismo de consentimiento es, en realidad, la pieza que sostiene toda la confianza del sistema. Cada vez que autorizas un pago por banco, no le estás dando tus credenciales bancarias al operador de apuestas ni al proveedor de banca abierta: inicias sesión directamente en el entorno seguro de tu propio banco, confirmas la operación con tus propios métodos de autenticación, y es tu banco quien comunica al proveedor que el pago se ha autorizado. Ni Trustly ni el operador llegan a ver ni a almacenar tu contraseña bancaria en ningún momento del proceso, algo que muchos usuarios desconocen y que explica por qué este modelo se considera, desde el punto de vista de la seguridad, más robusto que guardar los datos de una tarjeta en el servidor de un tercero.

Ventajas frente a la tarjeta

Frente al pago con tarjeta, el pago por banco tiene varias ventajas que explican su atractivo para operadores y usuarios por igual. La primera es que el dinero sale directamente de la cuenta corriente, sin necesidad de tener una tarjeta física o virtual activa en ese momento, lo que evita problemas habituales como tarjetas caducadas, límites de crédito agotados o bloqueos preventivos del banco emisor por operaciones de juego. La segunda es la autenticación: cada pago pasa por el propio banco del usuario, que valida la operación con sus propios sistemas de seguridad, en lugar de depender únicamente de un número de tarjeta y un código de verificación que pueden ser interceptados con relativa facilidad.

También hay una ventaja de trazabilidad que suele pasar desapercibida. Como el pago sale directamente de la cuenta bancaria del titular, resulta mucho más sencillo para el operador confirmar que quien deposita es la misma persona verificada durante el registro, un requisito que en España es obligatorio y que explico con detalle en este análisis sobre la verificación de identidad obligatoria con Trustly. Esa coincidencia entre titular verificado y titular de la cuenta de origen es, además, uno de los puntos que más se revisan cuando hay una reclamación o una sospecha de fraude.

Sus límites en apuestas

Dicho todo esto, sería injusto presentar el pago por banco como una solución sin fisuras, porque tiene límites reales en el sector concreto de las apuestas con licencia española. El primero, y el más evidente, es la cobertura: no todos los operadores lo ofrecen, y entre los que sí lo hacen, la lista de bancos compatibles no siempre incluye a todas las entidades españolas, lo que deja fuera a una parte nada desdeñable de usuarios que simplemente no pueden usarlo aunque quieran.

El segundo límite es la dependencia de la sesión bancaria activa. Si el usuario no tiene acceso a su banca online en ese momento, si ha olvidado sus credenciales o si la aplicación del banco está caída por mantenimiento, el pago se bloquea sin ningún plan B dentro del propio flujo, algo que no ocurre con una tarjeta guardada. Y el tercero es más estructural: al depender de acuerdos técnicos directos entre el proveedor de banca abierta y cada entidad bancaria, la calidad de la experiencia varía bastante de un banco a otro, con algunas integraciones mucho más pulidas que otras. Son límites que no invalidan el modelo, pero que conviene tener presentes antes de asumir que el pago por banco va a estar siempre disponible y va a funcionar siempre igual de bien.

Y aquí conviene ser honesto sobre la escala real: por muy grande que sea Trustly como proveedor global de banca abierta, dentro del ecosistema español de apuestas con licencia sigue siendo un método marginal, no una alternativa mayoritaria a la tarjeta, la transferencia o Bizum. Cualquier discurso que presente el pago por banco como «el futuro ya instalado» en las casas de apuestas españolas se adelanta bastante a lo que realmente se ve al entrar en la caja de un operador con licencia DGOJ hoy mismo.

Una infraestructura que crece más rápido que su aplicación en el juego online

Lo que más llama la atención siguiendo esta evolución es el desfase entre el crecimiento imparable de la banca abierta como infraestructura y su adopción todavía limitada dentro del juego online español. Los números macro, el 40 por ciento de crecimiento interanual, los millones de usuarios globales de proveedores como Trustly, apuntan a un modelo que va a ganar terreno con el tiempo. Pero en el terreno concreto de las apuestas con licencia DGOJ, ese terreno todavía se gana despacio, banco a banco y operador a operador, no de golpe. Entender esa diferencia entre potencial y realidad actual es, para mí, la clave para no dejarse llevar por expectativas que el mercado español todavía no cumple del todo.

¿El pago por banco es lo mismo que una transferencia bancaria normal?

No exactamente. Comparten la base, el dinero sale de tu cuenta corriente, pero el pago por banco usa acuerdos técnicos y sistemas de confirmación en tiempo real que hacen que el comercio reciba garantía de pago casi al instante, mientras que una transferencia SEPA tradicional puede tardar horas en liquidarse entre bancos distintos.

¿Necesito instalar alguna aplicación específica para usar la banca abierta al apostar?

No hace falta ninguna aplicación adicional del proveedor de pagos. El proceso te redirige al entorno de banca online o a la app de tu propio banco, donde inicias sesión con tus credenciales habituales y confirmas la operación, sin necesidad de descargar nada nuevo.

¿Qué ocurre si mi banco no tiene acuerdo con el proveedor de banca abierta que usa el operador?

Simplemente no verás esa opción disponible al pagar, o la verás pero no podrás completar la operación al seleccionar tu entidad en la lista. En ese caso tendrás que recurrir a otro método de pago que sí esté soportado por tu banco.